Tala de árboles en el Casco Histórico de Buenos Aires

agosto 15, 2008

El árbol que vemos en la foto, estaba ubicado en la vereda de la calle Chile 356, el grosor de su tronco da cuenta que tardo varias décadas en crecer.

El sábado 2 de Agosto tres personas con una motosierra podaron el tronco del árbol. Varios vecinos, advirtiendo que rápidamente talarían la base del plátano, les exigieron a quienes cortaban el árbol que muestren la orden que autorizaba la poda. Estás personas manifestaron que cumplían con lo solicitado por el negocio existente en esa numeración. El domingo 3 de Agosto una vecina le preguntó al encargado del local que sabía al respecto del episodio del árbol, y este le respondió que el restaurante no tiene absolutamente nada que ver con la tala del árbol.

El lunes 11 de Agosto un Ing. Agrónomo de la Dirección de Espacios Verdes del Gobierno de la Ciudad concurrió a verificar el árbol, y determinó que el plátano esta herido de muerte y no tiene posibilidad de recupero, por lo cual este sería removido.

El miércoles 13 de Agosto en pocos minutos fue removido.

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Altos de Elorriaga

agosto 4, 2008

El edificio Altos de Elorriaga está situado en el actual Casco Histórico de Buenos Aires, este lote que fue asignado por Juan de Garay a Alonso de Escobar durante la fundación de la ciudad, contaba en 1860 con una vivienda perteneciente a doña Leocadia Segurola de Elorriaga, viuda de don Juan Bautista Elorriaga y hermana del Canónigo Saturnino Segurola. Se cree que Elorriaga mandó construir el edificio hacia 1820 (murió a fines de 1827 o principios de 1828)  y algunos investigadores sostienen que fue el propio Saturnino Segurola el autor de los planos.

Esta hipótesis no está confirmada, ya que en la extensa biblioteca del Canónigo no se ha hallado ninguna obra referente a arquitectura que pudiera confirmar sus conocimientos como proyectista. La casa es una de las pocas esquinas sin ochava que aún perduran en Buenos Aires, y ha sido una de las primeras de altos que tuvo la ciudad en el período poscolonial.

Como era usual en la época, la planta baja se destinó a comercio, y la superior, a residencia familiar. Las habitaciones rodeaban grandes patios interiores. Desde el mirador se podía contemplar el paisaje del Río de la Plata. La fachada es lisa y encalada, con balcones enrejados en el primer piso.

Si nos acercamos a la esquina, podemos ver a estas maderas que tapan un agujero ¿Qué pasaría si cede alguna de esas maderas? Porque muy seguras no se ven…

Escuchar audioguía Altos de Elorriaga


Basura bajo las baldosas

agosto 1, 2008

Este pozo esta ubicado en la calle Bolivar al 945, a centímetros de la parada del colectivo 24. El agujero le provoca grandes complicaciones a los transeúntes. Esta depresión urbana es utilizada por algunos vecinos como tacho de basura, ahí se pueden encontrar: colillas de cigarrillos, papeles, chicles, boletos de colectivos, palitos de diversos colores, plásticos, chapitas de gaseosas, azulejos y baldosas, entre otros elementos.


Bajo las baldosas

julio 29, 2008

La experiencia de separar los residuos

julio 19, 2008

Carolina, vecina de San Telmo explica su propuesta de rotular las bolsas de residuos con cartelitos para que los cartoneros no tengan que romper las bolsas para buscar el cartón o comida.

La vecina cuenta su experiencia sacando la basura por separado.

Links: Sacando la basura por separado (#1)
Sacando la basura por separado (#2)


Sacando la basura en San Telmo (Parte 2)

julio 15, 2008

Segunda entrega de la crónica de la vecina que saca la basura separando los residuos en diferentes bolsas.

No faltó quien me dijera: “¡Ufa! separar la basura es re-incómodo”. Siempre esperamos que los demás hagan: que cartoneros no rompan, que basureros pasen, que empresas cumplan, que funcionarios trabajen, pero a la hora de hacer algo en nuestro rol de vecinos “es re – incómodo”.

Quien suscribe, insignificante habitante nueva de San Telmo, empezó a sacar la basura en diferentes bolsas con cartelitos que identifican su contenido: vidrio, cartón, papel blanco, plástico, basura en general y comida en buen estado, tal como me sugirió el cartonero Aarón.

Para mi sorpresa, días más tarde encontré en la puerta de mi casa otra bolsa con un papelito escrito. No sé quién habrá sido, pero le digo que me emocionó y me dio un empujón para seguir esta cruzada con la pequeña esperanza de que algo cambie para bien.

Al día siguiente del hallazgo en mi vereda, fui a hacer mis mandados de costumbre y hablé con los comerciantes del barrio, a través de quienes puedo llegar al resto de los edificios vecinos.

Primero, el video club: ahí le conté a Ignacio (tardó mucho en salir del asombro y decirme su nombre, como si nadie jamás desde el otro lado del mostrador se lo hubiese preguntado) y le dejé un aviso invitando al resto de la comunidad a separar su basura para evitar que los cartoneros rompan las bolsas.

Después, en un local de ropa que está dentro del Mercado, hablé con Néstor, quien gentilmente puso un cartel en la vidriera. Seguí por la lavandería y una de las chicas que atiende me contó que algunas personas pasan a buscar por el local plástico y cartones.

Llegó el turno de Juan, el almacenero de Carlos Calvo casi Bolívar, quien me contó que a diario reparte los restos de carne que le quedan y que saca la basura justo cuando pasa el camión recolector: “acá al lado la sacan antes, y no es fácil, yo muchas veces les digo que revuelvan lo que quieran pero que después vuelvan a cerrar la bolsa y me miran hasta ofendidos, me miran mal. Hay de todo, pero no es tan fácil”. Juan también colgó el cartel y estuvo de acuerdo con que la mejor manera era hablar y consensuar entre vecinos y cartoneros.

Seguí con mi campaña basureril, y me crucé con Pablo, Sergio y Alberto, quienes estaban rompiendo unas bolsas sobre la calle Estados Unidos. Me acerqué, me presenté como vecina, y les comenté que en mi edificio sacamos las bolsas con cartelitos para que se las lleven completas y que las que dicen “basura” no les sirven. Les pedí que lo tengan en cuenta, así no rompen las bolsas donde no hay nada que les sea útil.

Incrédulos, quisieron ver la basura clasificada en mi vereda: “¿ya sacaron la basura?”, fue la primera pregunta que me hicieron. Les indiqué cuál es el edificio en el que vivo y les comenté que estoy extendiendo la campaña a todo el barrio para que estén atentos si encuentran bolsitas identificadas. “Buenísimo”, dijeron.

Los saludé y me fui caminando; mientras me alejaba, uno de ellos gritó: “¡Que Dios la bendiga, Doña!”. A ustedes también.

—Carolina Lopez


¿Por qué será que no se respetan las normas de tránsito?

junio 22, 2008

Con frecuencia vemos como se violan las normas de tránsito en la ciudad, algunos carteles que están para respetarlos, que intentan organizar y bregar por una mejor calidad urbana son desatendidos por los conductores de automóviles y peatones.

Se entiende por estacionamiento a la permanencia de un vehículo en la vía pública con o sin conductor.

Una de las normas de transito básicas que algunos automovilistas no respetan es la que indica que no se puede estacionar en todos los lugares señalizados. Como se observa en la foto, es una conducta habitual estacionar donde no se puede. La pregunta es ¿Por qué se estaciona donde no esta permitido? ¿Por qué se violan las normas de transito? Quizá esa costumbre de estacionar donde esta prohibido, tenga sus orígenes en esa frase que dice “si todos lo hacen ¿por qué me van a sancionar justo a mí?”. Quizá esa sea una más de las tantas respuestas.

Pueden dejar sus respuestas en los comentarios de este post.