Hicieron 50.000 multas por sacar la basura fuera de hora

agosto 6, 2009

LO PERMITIDO ES DEJAR LAS BOLSAS DE 20 A 21 HORAS, DE DOMINGO A VIERNES
Hicieron 50.000 multas por sacar la basura fuera de hora

Fueron realizadas en la Ciudad en un año y medio, a un promedio de casi 3.000 por mes. Las sanciones para los vecinos llegan a los $500, pero trepan a $5.000 para negocios y consorcios. El Microcentro, crítico.
EN EL CENTRO, 60 INSPECTORES REVISAN LAS BOLSAS Y BUSCAN "RASTROS" PARA IMPONER UNA SANCIÓN.
EN EL CENTRO, 60 INSPECTORES REVISAN LAS BOLSAS Y BUSCAN “RASTROS” PARA IMPONER UNA SANCIÓN.

por romina smith

Después de que el ministro de Espacio Público admitiera una crisis en la Ciudad provocada por excesos de basura, venta callejera, ocupación ilegal y pegatinas, el Gobierno porteño salió a reforzar los controles y a promover un plan mucho más activo en contra de las faltas cotidianas que afectan a los porteños. El control se hace en toda la Ciudad, pero es más exhaustivo en el Microcentro, donde desde el 15 de julio ya se labraron más de mil actas por sacar la basura fuera de horario, no separar los residuos reciclables, pegar cartelería en sitios ilegales, o vender en la calle sin permiso.

Según cálculos oficiales, en un año y medio el Gobierno porteño ya labró 50.000 infracciones sólo por no respetar el horario para sacar los residuos. Ese dato corresponde a toda la Ciudad, pero ahora al ministro del área, Juan Pablo Piccardo, le preocupa sobre todo el Microcentro, un lugar híper poblado que genera y concentra muchísima basura. Desde que se puso en marcha la “misión” de ordenamiento y limpieza en la zona bancaria, hace tres semanas, ya se labraron 1.044 actas por varias faltas: 196 por afiches y pegatinas, 720 por residuos fuera de hora (21 a 4) y 128 por la misma falta pero de día y por ocupación del espacio público.

El control que lleva adelante la Comuna en esa zona -delimitada entre Corrientes, Alem, Av. de Mayo y Florida- no es muy amigable. En rigor, hacen un fuerte operativo callejero con más de 60 inspectores permanentes, exhaustivos y polémicos. Desde el ministerio que encabeza Piccardo se jactan de que los agentes revisan todo: incluso lo que hay “escondido” entre los residuos que hay dentro de las bolsas. Pese a las críticas, Piccardo sostiene que “el objetivo es identificar a los vecinos y comerciantes que saquen la basura fuera del horario permitido”, que es de domingos a viernes de 20 a 21, y que para eso los inspectores deben hurgar en los desechos hasta encontrar algún sobre, resumen de tarjetas o factura de un servicio que “permita identificar al que cometió” el grave error. Si encuentran la prueba, le hacen la infracción.

Esta falta se sanciona con multas que van de 50 a 500 pesos, si la cometen los vecinos, y de 200 a 5.000 pesos si lo hacen comercios, industrias o consorcios. Los inspectores no trabajan solos: Higiene Urbana colabora con la Unidad de Faltas Especiales, que depende de la Agencia Gubernamental de Control, y que debe resolver todos los casos. Desde marzo hasta ahora, la Unidad ya resolvió 570 casos y recaudó 220.000 pesos. En el área de Espacio Público también se fijan si los vecinos cumplen la separación de los residuos reciclables. Y se ocupan de “enseñar” que no se deben arrojar residuos en los espacios públicos. Otro de los puntos clave de esta misión está en las pegatinas: el Gobierno no quiere que haya carteles en lugares indebidos, y para eso persiguen a los que los pegan para multarlos. A veces los inspectores se hacen pasar por clientes para detectarlos. Esta política, que puede parecer agresiva, incluye una multa mínima de 500 pesos y una máxima de 5.000 para el que instala o hace instalar un cartel y otra que va de 500 a 50.000 pesos para los que usan carteles para promover actividades lucrativas.

Link: La Razón


Convento de Santo Domingo

mayo 20, 2009

La construcción del templo comenzó en 1752 y se inauguró parcialmente en 1773. Es una de las iglesias que mejor conserva las líneas originales, con su planta jesuítica de tres naves y sus capillas laterales de poca profundidad. Aloja los restos del estadista del siglo XIX Manuel Belgrano.

Los domínicos se instalaron en la manzana en el siglo XVIII. El templo actual se comenzó en 1751. En la iglesia se conservan las banderas capturadas a las tropas inglesas que ocuparon el predio durante la segunda invasión.

De lunes a viernes a partir de las 22hs se puede apreciar un basural improvisado en la esquina de Defensa y Belgrano.

Escuchar Audioguía de Basílica Nuestra Señora del Rosario / Convento de Santo Domingo


Basura fuera de horario

mayo 12, 2009

Recorrer las calles del Casco Histórico a las diecinueve horas de un día laboral implica encontrarse con muchas bolsas de residuos y cajas llenas de desechos, que a veces son abiertas y luego dejadas sin cerrar.

El horario correcto para sacar la basura es de domingos a viernes de 20 a 21 hs.



Algunas ideas

abril 18, 2009

Aquí copiamos un texto que escribió Catherine, directora del periodico barrial “El sol de San Telmo”.

El Casco Histórico es una de las zonas más visibles e importantes (económicamente y culturalmente) de la Capital, pero también es una de las más sucias. A partir del auge turístico de 2002 esta “vitrina” de Buenos Aires padece de una combinación de factores que le hace un ejemplo del problema de basura en toda la Capital. Estos incluyen: una población socio-económicamente, culturalmente, e internacionalmente heterogénea y cada vez más transitoria que complica la llegada de cualquier campaña de concientización como las que el GCBA ha intentado desarrollar en los últimos años. Esta mezcla de habitantes y visitantes crea una situación en la cual establecer normas y costumbres cívicas de cuidar el espacio público y adoptarlo como propio es muy complejo, en parte porque el sentido de pertenencia y responsabilidad ciudadana está trastornado por un ambiente de cambios rápidos, incursión de nuevos negocios y residentes, y la gran cantidad de gente circulando en el barrio que no lo habita ni lo trata como suyo. Además, hasta hace poco el Casco Histórico (hablando principalmente de San Telmo y Monserrat) fue una zona más pobre y marginal, y el nivel de educación, de servicios, y de intercambio con el resto de la Ciudad era más débil. Entonces vivimos una situación en la cual el compromiso de responsabilidad cívica no tiene una matriz fácil en la cual desarrollarse. Sin un programa de acciones claro, y un proyecto que busca la participación activa del vecino y el comerciante, nos caemos cada vez más en la mentalidad de “no me ocupo yo si el de al lado no se ocupa”, que desafortunadamente está potenciada por la nueva industria turística. Nosotros pretendemos rescatar el viejo sentido de compartir responsabilidad para un barrio que consideramos y queremos cuidar como “nuestro.” Leer el resto de esta entrada »


Revisan la basura para multar al que la saca fuera de horario

abril 3, 2009

Aquí copiamos esta noticia que apareció en el diario Clarín sobre multas a vecinos que sacan la basura fuera de horario.

RESIDUOS EN CALLES DE LA CIUDAD

Revisan la basura para multar al que la saca fuera de horario
Insólita modalidad de los inspectores porteños

Por: Nora Sánchez

El vecino de una vieja casa de La Rioja al 1000 hace un par de días encontró una faja roja cruzada en su puerta que, en letras mayúsculas, decía “Infractor”. Y detallaba que en ese lugar se había detectado “la disposición de residuos fuera de hora”. ¿Quién vio ese íntimo momento en que alguien dejó una bolsa con basura detrás de un árbol? Nadie, pero un sobre arrugado entre los residuos delató al infractor: estaba dirigido a su nombre y con su dirección. Es que la nueva modalidad de los inspectores del Gobierno porteño para multar a los que sacan basura fuera de horario es revisar sus desechos para encontrar alguna prueba incriminadora.

Un sobre, un resumen de cuenta, una factura, una hoja con algún dato comprometedor o, en el caso de un bar, hasta una servilleta usada alcanzan para probar la falta. El horario para sacar la basura es de domingo a viernes, de 20 a 21, salvo en zonas con contenedores, donde sí se puede dejar en todo momento. Cualquier bolsa que esté en la calle antes de la hora permitida o después de que pasó el camión recolector, puede ser revisada por alguno de los 45 inspectores de la Dirección General de Inspección de Higiene Urbana.

“La basura habla -dice Carlos Díaz, el director del área, que depende del Ministerio de Espacio Público porteño-. Nuestra dirección es la policía de la higiene y funciona desde que asumió esta gestión, el 10 de diciembre de 2007. Está conformada por todas las áreas con poder de policía municipal. La falta más habitual que encontramos es la disposición de basura fuera de horario”.

Desde su creación hasta el 31 de marzo pasado, la Dirección labró 50.298 actas por faltas a la higiene urbana, como poner pegatinas publicitarias o tirar escombros. El 87% del total, es decir 43.720 actas, fueron por sacar la basura en horarios no permitidos, una falta que se sanciona con multas de $ 50 a $ 500, si la cometen vecinos comunes, y de entre $ 200 y $ 5.000 en los casos de comercios, industrias o consorcios. El 70% de las actas se labran a comercios, porque son los más fáciles de detectar. Siempre hay algún papel o caja con un nombre que los inculpe.

Según los cálculos oficiales, cada día los vecinos porteños sacan 500 toneladas de basura fuera de horario, una cantidad que representa el 10% del total. Es difícil detectar al culpable: nadie la deja en la puerta de su propia casa. Aún así, en 2006 el entonces jefe de Gobierno Jorge Telerman envió un proyecto a la Legislatura para multar al frentista que tuviese basura en su vereda en horarios no permitidos, sin importar si los residuos no eran suyos. Como la iniciativa no fue aprobada, el criterio que se usó fue sorprender in fraganti al vecino, fotografiándolo en el instante en que sacaba su bolsa.

La gestión macrista cambió el método. “Nuestros inspectores abren las bolsas y buscan elementos de prueba, como facturas o cartas -cuenta Carlos Díaz-. Al acta de comprobación se le adjunta esa prueba o una foto de ésta, que es remitida a la Dirección General de Faltas Especiales de la Agencia Gubernamental de Control. Después un controlador cita al infractor, al que también se le deja una faja roja de advertencia. A raíz de las sanciones, la gente se cuida más”.

Clarín acompañó a un inspector en una recorrida por el barrio de San Cristóbal. Eran las 16 y los vecinos miraban con curiosidad a ese hombre que, trajeado y con guantes, revolvía las bolsas de basura. “Esta no sirve, porque sólo contiene restos de comida y una manzana mordida no alcanza para saber quién dejó la bolsa”, comentó el inspector frente a una casa de Virrey Ceballos al 700, donde sólo dejó la faja de advertencia en la puerta. Pero el vecino de La Rioja al 1000 no se salvó. Un sobre arrugado fue su perdición.

Revelaciones sin desperdicio
Guillermo Allerand

¿Detectives de los desperdicios? ¿Cartoneros de traje y corbata con higiénico guante? No, inspectores del Gobierno porteño revolviendo la basura de los que sacan las bolsas fuera de horario, para encontrar la prueba del “delito”. Un recurso tan insólito como la insistente falta de cumplimiento de los que no saben o no quieren aceptar que los residuos tienen un horario establecido para ponerse afuera, porque, si no, la ciudad es una mugre permanente. Hay quien podrá sentirse ultrajado en su intimidad por esta modalidad, acaso olvidando que lo que ha sido desechado ya no le pertenece. Y, también, los que de ahora en más cuiden al detalle lo que tiran para no ser delatados, porque la basura habla, como un cadáver en un crimen. Mejor sería que la gente se acuerde de cumplir con la norma en vez de tratar de ocultar las evidencias.


Paseo Colón al 1000

marzo 31, 2009

Basura y hornallas en Defensa al 300

marzo 17, 2009