
Otro ejemplo de cartelería imprudente en el Casco Histórico. Aquí vemos lo que en otros tiempos fue el acceso a un inmueble, ahora sometido a la falta de criterio y educación de estos anunciadores.

Otro ejemplo de cartelería imprudente en el Casco Histórico. Aquí vemos lo que en otros tiempos fue el acceso a un inmueble, ahora sometido a la falta de criterio y educación de estos anunciadores.
El efecto graffiti se multiplica, se pueden ver las pintadas por gran parte de las paredes del Casco Histórico. Solo basta recorrer la calle y ver las fachadas. Los frentes de las escuelas no se salvan de las pintadas. La ordenanza 1184/80 del GCBA no lo permite. Un ejemplo es esta escuela ubicada en la calle Defensa.

Estás pintadas se realizan generalmente por la noche. Sería bueno que se realicen campañas de concientización para el cuidado y el respeto de la ciudad, para una mejor convivencia.

Este “rejunte” de basura (nylon, papeles, tablas de madera, cortinas, alfombras, latas y otro tipo de residuos) fue fotografiado en la cuadra de la calle Alsina de La Manzana de las Luces.
Cuesta entender cómo esa pila de basura llegó ahí, donde en esa vereda no hay ningún tipo de consorcio, comercio, empresa, ni construcción.

“Basta de humo, a quién corresponda, dejen respirar, dejen ver, por favor: dejen vivir”, es lo que dice el cartel que alguien colgó en la reja que bordea al obelisco.


Esta es la perspectiva de Corrientes y Cerrito a las 12 del mediodía.

El obelisco no se ve desde Corrientes y Montevideo.
Una sugerencia para quienes pegan carteles en la calle es que lean la pauta de higiene urbana relacionada con los afiches en la vía pública:
“No utilice columnas de alumbrado, semáforos, postes de señalización, cestos papeleros, muros, etc, para pegar afiches. Sólo están permitidos en las carteleras habilitadas.”
Tan sólo leer esas palabras y hacerles caso para que la ciudad no se vea así: