
No se trata de ninguna planta exótica importada desde lejanos continentes. Tampoco es el resto desprendido de algún sofisticado satélite espacial que por algún misterioso capricho cósmico ha aterrizado en nuestro planeta. Lo que aparece en la fotografía es –ni más ni menos- que un montón de basura abandonada en la Plaza del Congreso, accesorio indeseable que no debería formar parte de ningún espacio verde de la ciudad, pero cuya presencia se vuelve desagradablemente habitual en el paisaje del Casco Histórico.



Noviembre 12, 2009 a las 1:52 am
La verdad que es una vergüenza. Es una de las plazas más representativas de la ciudad, ya que son los “jardines” del Palacio legislativo… y sinceramente no se puede creer lo descuidada y abandonada que está. No sólo la mugre, sino además, los mounmentos escritos, el cesped quemado por el pisoteo, los indigentes durmiendo y desparramando toda su basura y un sin fin de cosas más. La verdad ir al centro me da mucha trsiteza porque veo reflejado en el paisaje, la poca ademiración por lo que tenemos.