Juegos olímpicos urbanos

Ahora que Beijing 2008 terminó, la fiebre olímpica que se desata entre los argentinos cada cuatro años quedará guardada en un cajón hasta que llegue Londres 2012.

Sin embargo, los porteños cuentan con la posibilidad de seguir ejercitando deportes extremos en las maltratadas calles de nuestro casco, gracias a veredas como ésta, que invitan a la carrera de obstáculos:

¿Alguien se animará a organizar un medallero para los peatones más arriesgados?

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