De un tiempo a esta parte, los aires acondicionados han dejado de ser bienes de lujo para convertirse en un electrodoméstico más del hogar o la empresa. Estos aparatos, sin embargo, tienen un funcionamiento que genera líquido por condensación de la humedad del ambiente. Esto genera más de una molestia: en el mejor de los casos, la salida de agua da a la vereda, ensuciando y mojando el piso.
En el peor, la salida es al aire libre, generando lluvias en días soleados.
Un uso respetuoso de estos aparatos debería contemplar este problema, haciendo caso a las instrucciones del manual de uso de los aparatos, que sugieren modos de evitar estos inconvenientes.