Ausencia

Mayo 30, 2008

“Desde que te alejaste,
cuántos lugares se han tornado vanos
y sin sentido, iguales
a luces en el día.”

Jorge Luis Borges, “Ausencia” (fragmento).


En la vereda del sol

Mayo 20, 2008

Ubicada en medio de un desierto, Mendoza capital es famosa por sus acequias, que hasta han intentado declarar “patrimonio cultural de la humanidad”, y por su limpieza. La gente se jacta de tener las veredas más limpias del país, y hasta hay quienes las enceran, y puede verse correr el agua transparente por sus acequias, prácticamente sin un mísero papel que las enturbie.

En Buenos Aires, por el contrario, venimos detrás, muy detrás de eso. En comparación, las nuestras son mucho más angostas que las mendocinas, y aun así nos cuesta muchímo mantenerlas no digamos siquiera limpias, cuanto menos enteras.

Esto genera múltiples consecuencias: la gente debe caminar por la calle, lo que entorpece el tránsito y pone en riesgo su vida y la de los demás; quienes tienen su movilidad reducida (embarazadas, mujeres con niños en carros, discapacitados, gente mayor) se ven especialmente afectados, pues se vulnera su derecho al “libre tránsito”; y a los ciudadanos todos se les niega la posibilidad de gozar de una ciudad bella.

Este, el de la belleza, no es un dato menor: el Casco Histórico tal vez sea la zona turística más concurrida de la Ciudad de Buenos Aires y son muchos los vecinos que directa o indirectamente viven del turismo.

Por eso, es responsabilidad de todos mantener limpias y arregladas nuestras veredas. Las empresas de servicios públicos deberían pedir permiso antes de romperlas, mientras que los vecinos deberían preocuparse por mantenerlas en buen estado, ya procurando que no se rompan, ya manteniéndolas limpias, sin basura ni excremento.

Además, es muy importante que ante la rotura de una vereda por las raíces de un árbol o si fuera destruida como consecuencia de trabajos realizados por el Gobierno de la Ciudad, se reclame su arreglo. Por el contrario, cuando el desgaste se produce por el uso, el responsable es el propietario frentista.

Entre todos, no habrá vereda que no sea la del sol.


Basura fuera de la bolsa

Mayo 10, 2008

Si de basura se trata, abundan las verdades: los porteños producimos demasiada basura, esa basura no se clasifica ni se recicla, tal como sí se hace en otras grandes capitales, y existen problemas en cuanto su recolección adecuada. A veces, los problemas relacionados con la basura exceden el simple hecho de sacarla a la calle de 20 a 21, de empaquetarla correctamente.

Es claro y distinto para cualquiera que nadie anda revolviendo la basura por placer ni por maldad. No obstante, cuando alguien rompe una bolsa como medio de vida está poniendo en juego su propia salud y la de todos los vecinos. Las problemáticas sociales relacionadas con los cartoneros y con quienes hurgan la basura en busca de comida son complejas, pero ellas no deben detenernos a la hora de pensar soluciones.

No podemos ni debemos resignarnos a imágenes como ésta.